No te enamores…

No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe…

No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de si misma.

No te enamores de una mujer que ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.

No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y vertigue un imnenso horror por las injusticias. Una a la que le gusten los juegos de fútbol y de pelota y no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo.

No te enamores de una mujer intensa, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa.

Martha Rivera-Garrido


Fotografía por Aziz Acharki en Unsplash

 

Ocho años

Hace ocho años inicié labores en el grupo financiero desempeñando el puesto de Receptor/Pagador. A pesar de las condiciones iniciales, el camino ha presentado sus retos y recompensas:

  • Programador
  • Analista
  • Ingeniero de Desarrollo

El día de hoy fui ascendido al puesto de Ingeniero Senior (con un 100% de apego al perfíl).

¡Una gran meta profesional que he logrado cumplir!

Doy gracias a Dios por las maravillosas personas que he encontrado durante este recorrido, personas que no han dudado en compartir sus experiencias y consejos, amigos que me han orientado a ser la mejor versión de mi mismo cada dia. Muchas gracias por su apoyo.

Me detengo un momento, respiro y me aliento, todavía hay camino por recorrer…


 

Créditos de la imagen: Charles Forerunner – Unsplash